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martes, 29 de septiembre de 2026

KRISHNA GOINEAU - JAVIER HERNANDO — REVENIR (KLANGGALERIE, CD ALBUM) (2026)


Tras casi dos décadas dedicadas a analizar obras históricas de la electrónica, abro el foco hacia el presente inmediato con la colaboración entre dos veteranos del underground: Krishna Goineau (Liaisons Dangereuses, Xeerox) y Javier Hernando, editada en julio por Klanggalerie.

Krishna Goineau & Javier Hernando — Revenir
Vanguardia analógica y retornos transdimensionales
Reseña de "Revenir": El regreso de los que nunca quisieron sonar en tu radio
A ver, pongámonos serios. Si estás buscando un producto de consumo rápido diseñado para el confort de las masas, sal de aquí corriendo. "Revenir", el artefacto perpetrado por Krishna Goineau y Javier Hernando bajo el sello austríaco Klanggalerie, no ha venido a hacerte la vida más fácil. Al contrario, viene a recordarte que la complacencia acústica está sobradamente sobrevalorada.
Para los sumilleres del underground europeo, esto no es un simple lanzamiento; es casi un milagro arqueológico. Estamos ante el reencuentro de dos tipos que no firmaban un largo juntos desde finales de los 70, cuando fundaron Xeerox en una Barcelona que aún olía a transición. Por si a alguien se le ha olvidado (o directamente es demasiado joven para saberlo), Goineau es la mismísima voz de "Los Niños Del Parque" de Liaisons Dangereuses. Sí, esa piedra angular del EBM y el techno primitivo que influyó a media Europa mientras el resto del mundo miraba hacia otro lado.
El álbum es un puente entre la obsesión paisajística de Hernando y la teatralidad plástica de Goineau. El resultado es una atmósfera de vanguardia oscura, ideal para escuchar a oscuras mientras deconstruyes el tracklist, pieza por pieza:
Anatomía del artefacto: Pista a pista
  • 1. Craquements: Una apertura que es una declaración de principios totalmente "Hernando". Aquí conviven ruidos maravillosamente sucios embellecidos por texturas melódicas de preciosa factura. Ese sutil toque maderístico le otorga una inspiración casi marítima; el equivalente sónico a ver un barco de madera crujir en un puerto fantasma. Un impecable resultado para espantar a los profanos desde el primer minuto.
  • 2. Symmetric View: La tregua del disco. Un corte tan deliciosamente pop que perfectamente podría haber sido firmado por Tuxedomoon en su mejor época. El bajo hipnótico que impregna toda la pieza crea una mixtura muy especial y adictiva con la electrónica de fondo, mientras que los toques de guitarra le infieren un baño magnífico a la voz. Casi bailable, si es que sabes bailar esto.
  • 3. Miettes Et Crouettes: Vuelta al orden (es decir, a la experimentación). Hernando despliega aquí unas sonoridades escalonadas que se dedican a generar microexpectaciones deliberadamente no satisfechas. Es ese perverso arte de hacerte esperar algo que nunca viene, una de las especialidades de Javier que tanto nos fascinan a los iniciados.
  • 4. Les Dessous Des Dessus: Bienvenidos a la fábrica en semi-hibernación. Este corte industrial nos sitúa en un paseo donde las máquinas trabajan en un tenue semisilencio, mientras Krishna oficia de voz en off. Los ruidos tratados con síntesis granular aquí son, sencillamente, magníficos.
  • 5. Oyster Pascua: Una fascinante transición espacial. Escucharlo es como salir de la nave anterior para aparecer, de pronto, en medio de un prado sin paredes. Cadenas moviéndose suspendidas de grúas imaginarias y pilares de hierro transformados en árboles; un exquisito e irónico paseo por un jardín industrial.
  • 6. Blindage Imaginaire: La golosina para los fundamentalistas de la electrónica experimental. Tiene absolutamente todo el manual: sonidos granulares, secuencias, un tratamiento de voces oscurísimo, percusiones rotas y unas estructuras rítmicas excepcionalmente trabajadas. Una auténtica joya sin concesiones.
  • 7. Cent Chiffres: Probablemente el clímax estético del álbum. Es tan hermoso como adictivo gracias a un trabajo excelso de síntesis. La forma magistral en la que se mueven los sonidos, administrando con precisión quirúrgica ritmos, ruidos y texturas, es de una preciosidad absoluta.
  • 8. Zimba: Un ejercicio genuinamente inquietante. La culpa la tiene esa voz a medias entre un susurro cómplice y un siseo ofídico, escoltada por una guitarra paseante y una atmósfera ruidista que se encarga de ir rompiendo el tema en estimulantes micromomentos.
  • 9. Paradigmos de la Maya: Aquí reaparece el Krishna que nos obsesionó en Liaisons Dangereuses. Mientras un bajo juguetón va punteando durante todo el tema y una batería nos dicta que, efectivamente, hay que moverse, las capas electrónicas de fondo actúan como cortinas traslúcidas. Un truco elegante que nos impide ver los límites del espacio donde transcurre la pieza.
  • 10. Futbolin: El preludio perfecto para lo que viene. Un previo tecno-pop donde el sonido muta en el balón de un imaginario futbolín movido por oscilaciones electrónicas. Un auténtico ejercicio de síntesis que va ostensiblemente más allá de la síntesis misma. Juguetón pero refinado.
  • 11. Gamma Ray: Un viaje directo a la Neue Deutsche Welle, pero despojado de la urgencia amateur de la época. Aquí hay una elegancia y una clase que solo otorgan los más de 40 años pasados desde aquel insigne movimiento. Un tema gélido en el que oyes vibrar los osciladores, los filtros y las LFO como solo los viejos maestros saben hacerlo.
  • 12. L'Extension: El fin de fiesta transdimensional. El sonido circula en todas direcciones mientras una voz procesada por efectos te mantiene en un estado de levitación permanente. Se aconseja el uso de auriculares para todo el disco, pero para este cierre es una obligación médica si se quiere apreciar la disolución final.
Veredicto
"Revenir" es un trabajo valiente, militante del anticomercialismo y ejecutado con una clase insultante. Es un disco excelente para ahuyentar visitas indeseadas o para recordarle sutilmente a tus amigos melómanos que tus gustos musicales operan tres peldaños por encima de la media. No es fácil, no es complaciente, pero es rabiosamente artístico.